Rubias policías tetonas seducen a Jamie Barry en trío
El roce de la tela de nylon contra mis pezones ya me tenía con el coño palpitando cuando decidí enviar fotos provocativas al extraño que habíamos visto en la calle. Yo era Kate Hunter y mi compañera Cindy Behr también llevaba el uniforme ajustado para que el tipo no pudiera dejar de mirarnos las tetas enormes. Lo recogimos en el auto y en cuanto subió le ordené que sacara la polla mientras me arrodillaba en el asiento trasero para chupársela con lengua babeante y garganta profunda durante varios minutos. El provocador roce de mis manos por su entrepierna todo el camino hasta casa lo había puesto tan duro que apenas podía contenerse. Una vez dentro de la casa lo monté a caballito con mi coño apretado tragando su verga gruesa de una estocada tras otra mientras Cindy me lamía las bolas. Cambiamos a perrito donde él me embistió fuerte por detrás haciendo que mis tetas rebotaran sin control y gemí pidiendo que me diera más profundo. Pasamos a misionero con mis piernas abiertas de par en par recibiendo cada embestida hasta que sentí que me corría mojando las sábanas. En más de 15 minutos de escena lo monté también a la inversa para que viera mi culo rebotando y terminamos con él disparando la corrida en mi cara mientras Cindy observaba con los ojos muy abiertos y la respiración agitada por lo que acababa de presenciar.