Madrastra cachonda humilla al novio cornudo follando al hijastro
Te juro que no fue mi culpa, cariño. Fue él quien me miró primero con esa polla dura mientras tú te hacías el dormido. ¿Te gustaría estar en su lugar? Imagina mi culo redondo rebotando contra su abdomen mientras le clavo las uñas en la espalda, sintiendo cómo su verga me parte en dos. Cada vez que te quejabas de que no te hacía caso, yo me ponía más mojada, imaginando este momento. Ahora que me tienes aquí, de rodillas chupando su polla mientras él me agarra del pelo, ¿sabes lo que pienso? Que debería haberte dejado antes. Mira cómo me come el coño mientras el hijastro me empotra contra la pared, sintiendo sus dedos en mi culo mientras me corro en su cara. Cada gemido mío es un recordatorio de lo que perdiste. Ahora mismo, mientras me llenan de leche, solo pienso en lo bien que me siento vengándome de tu indiferencia.