Lucie Cline se venga follando con su padrastro cachondo
Lucie Cline fijó la mirada en Ike Diezel con una mezcla de rabia y deseo que venía acumulándose desde hacía semanas por la forma en que su madre lo trataba. La delgada morena se acercó sin decir nada y se arrodilló para lamerle las bolas con lentitud mientras sacaba esa polla gruesa que tanto había imaginado. Sus pechos pequeños se agitaban al respirar agitada mientras chupaba la punta con fuerza y la metía hasta el fondo de la garganta. Ike Diezel la agarró del pelo y la empujó contra el sofá para meterla por detrás en estilo perrito profundo, haciendo que su coño estrecho se abriera alrededor de esa verga gruesa que la llenaba por completo. Ella gemía fuerte sintiendo cómo las caderas de él chocaban contra su culo menudo mientras cabalgaba después en vaquera invertida moviendo las caderas con rabia contenida. El sabor salado de la polla regresaba a su boca cuando se bajaba para lamerla de nuevo y succionar hasta vaciarle todo el semen caliente dentro de la boca. La intensidad crecía porque cada embestida era una forma de reclamar lo que consideraba suyo por despecho. Ike Diezel la dejó exhausta pero la próxima vez la tomará en la cocina mientras su madre duerme al lado.