Nikky se deja romper el culo por su hermanastro Rudy Brat
Esa tarde en la cocina, el calor entre nosotros era insoportable. Llevábamos días mirándonos con complicidad, rozándonos sin querer, imaginando lo que podríamos hacer si nos dejábamos llevar. Yo ya no aguantaba más, mi coño ardía de ganas y mi culo se apretaba solo al pensar en su polla gruesa entrando por detrás. Cuando Rudy Brat me atrapó contra la encimera, supe que no habría vuelta atrás. Me bajó los pantalones con urgencia, sus dedos exploraron mi culo virgen antes de que su lengua lo humedeciera por completo. Gemí fuerte cuando me penetró con un dedo, luego con dos, estirándome para que su verga cabalgara sin problemas. En más de 24 minutos de escena, me empotró contra la mesa, contra la pared, hasta que mi culo se abrió como una flor para recibirlo entero de golpe. Sus embestidas eran brutales, cada choque de sus caderas contra mi culo me hacía gritar de placer. Cuando por fin se corrió dentro de mí, su semen caliente llenó mi ano y goteó por mis muslos. '¿Ves lo bien que te queda mi polla en el culo, hermanita?', me susurró al oído con una sonrisa de satisfacción.