Leche en tetas colegiala de mi amiga Paulitac
El aroma a perfume barato y sudor llena el cuarto cuando Paulitac se quita la blusa con urgencia, revelando esas tetas naturales que han estado torturando a Pitolokomx desde hace semanas. La tensión entre ellos es insoportable, miradas robadas en el pasillo del colegio, rozaduras accidentales que ya no lo son tanto. Hoy por fin se dejan llevar, y en más de 10 minutos de escena, ella se pone de rodillas frente a él, chupando esa polla dura con los labios pintados de rojo, gemidos ahogados escapando entre cada movimiento. Él la levanta de golpe, la empuja contra la pared y le clava la verga de una estocada, sintiendo cómo ese culo redondo rebota contra sus pelotas con cada embestida. La colegiala grita cuando la voltea a cuatro patas, agarrándole las nalgas para abrirla bien y meterle hasta el fondo, el sonido de carne chocando llenando la habitación. Pitolokomx no aguanta más y se corre sobre esas tetas perfectas, marcándolas con gruesos chorros de semen que resbalan por sus pezones duros. Un calcetín abandonado en el suelo, manchado de lápiz labial, es lo único que queda de su inocencia fingida.