Femboy te sorprende con su polla gorda en la cena romántica
Marina pensó que sería una noche tranquila, pero cuando te sentaste a comer con ella, todo cambió. Imagínate que al terminar los postres, te arrastra al sofá y te susurra al oído que lleva meses ocultando algo. Te vas a poner durísimo cuando notes cómo se baja los pantalones y revela una polla gruesa y palpitante, lista para darte lo que necesitas. Vas a ver cómo te empotra contra el respaldo, gimiendo con cada empujón mientras la mesa se mueve con el ritmo de sus caderas. La sorpresa de sentir su verga tan grande te va a encender, porque nunca imaginaste que tu femboy favorito guardaba esta polla monumental. Cuando empiezas a chuparla, te das cuenta de lo mojada que te tienes, y cuando por fin te la mete entera de golpe, gritas de placer. Le suplicas que te llene el culo con esa leche espesa, y cuando te la saca para correrse en tu cara, te quedas pensando en lo bien que se siente ser descubierta por alguien que sabe exactamente cómo follarte.