Gótica de pelo blanco te pide que la arruines con tu polla
Lilith lleva semanas imaginando cómo sería que un tipo como tú la empotre contra la pared mientras le metes la polla hasta las pelotas en su culo apretado. Sabes que esto está mal, que no deberías dejarla gemir así, con las tetas rebotando mientras te la chupa con esos labios carnosos, pero no puedes parar. Imagínate que le agarras el pelo mientras le das por detrás, sintiendo cómo su culo se abre para ti, cómo se moja cada vez que le das una estocada más fuerte. Ella te suplica que le corras en la boca, que la llene entera, pero tú prefieres marcarla por dentro, dejarla con tu leche goteando entre sus nalgas. En más de 13 minutos vas a ver cómo se retuerce de placer, cómo te clava las uñas en la espalda mientras la follas sin piedad, cómo su cuerpo tiembla cuando por fin te corres dentro de ella. Al terminar, solo queda el rastro pegajoso en su piel y su respiración agitada, pero sabes que volverá a pedirte más.