El padrastro me sorprendió con su polla gigante y me dejó empapada
No me esperaba que el padrastro tuviera una verga así de monstruosa, pero cuando me lo encontré en la cocina con esa cosa dura como una roca, supe que no podía resistirme. Me miró con esa sonrisa de cabrón y me dijo que mi mamá no volvería en horas, así que no había excusa. Me acerqué temblando, sintiendo cómo mi coño se mojaba solo al ver el bulto en su pantalón. Sin decir nada, me arrodillé y empecé a chupársela, sintiendo cómo su polla gruesa me llenaba la boca hasta el fondo. Él gemía como un animal mientras yo la trabajaba con la lengua, pasando mis labios por toda esa piel caliente y palpitante. Cuando ya no aguanté más, me subió sobre la mesa de la cocina y me penetró de una estocada, haciendo que gritara de placer. Sentía cada centímetro de esa verga enorme entrando y saliendo de mi coño, mientras él me agarraba las tetas y me follaba como si no hubiera mañana. En más de 10 minutos de escena, me corrió en la cara y en las tetas, dejándome empapada y temblando de gusto. Al final, me miró y me dijo: 'Ahora sabes por qué tu mamá no me deja en paz.'