Cuatro amigos follando al aire libre con mi ex
El olor a hierba fresca y sudor se mezclaba con el sonido de risas cómplices cuando Carlo Duro me agarró por la cintura. Sabía que mi ex me había dejado por otra, y esta era mi venganza: dejar que estos cuatro tipos me usaran como su puta personal bajo el sol. Noa Tevez, la latina de culo pequeño pero voraz, me miró con complicidad mientras me arrodillaba para chupar la polla gruesa de Brad Hardwood. Sentí su verga dura golpear mi garganta mientras las manos de Carlo me abrían el culo para que otro se metiera por atrás. Las tetas de Noa rozaban mi espalda cuando se inclinó para lamerme el coño mientras yo gemía con la boca llena de polla. El aire libre hacía todo más intenso: el sudor, los gemidos, el sonido de cuerpos chocando. Cuando Carlo me empotró contra un árbol, sentí cómo su polla me reventaba el coño hasta hacerme gritar. No importa cuánto me doliera, esta vez yo decidía quién me follaba y cómo. La próxima vez será con más, y mi ex lo sabrá.