Carmen Caliente disfruta su culo gordo y tetas grandes con Dwayne Foxxx
Lo vi entrar a la habitación con esa polla enorme que ya me tenía mojada desde antes. Dwayne Foxxx ni siquiera tuvo que decir nada, porque mi coño ya sabía lo que quería. Cuando me agarró por la cintura y me empotró contra la pared, sentí cómo su verga me abría de una sola estocada, tan profunda que creí que me iba a partir en dos. Nunca había probado algo así, y cuando empecé a gemir como una perra en celo, él solo sonrió y me dijo: 'Te gusta, ¿verdad, puta?'. Mi culo rebotaba contra sus caderas cada vez que me clavaba hasta hacerme tocar el cuello del útero, y yo solo podía gritar mientras sus manos me apretaban las tetas como si fueran suyas. Cuando me corrió dentro, sentí el calor de su leche llenándome entera, y entonces me susurró al oído: 'Ahora sí eres mía, zorra'.