Tiffany Hopkins lista para un anal salvaje con Lee Stone
Esa tarde en el set de filmación, mi coño ya estaba mojado de solo pensar en lo que iba a pasar. Sabía que esto estaba mal, que no debería desearlo tanto, pero cada vez que Lee Stone me miraba con esa polla dura, no podía evitar temblar. Él se acercó, me tomó de la cintura y me susurró al oído: 'Hoy te voy a romper el culo como nunca'. Me estremecí, pero no me resistí. Me arrodillé y empecé a chuparle la verga, sintiendo cómo se ponía más gruesa en mi boca. Él me agarró del pelo y me empujó hacia atrás, colocándome en cuatro patas. 'Quiero tu culo ahora', gruñó, y antes de que pudiera responder, ya tenía sus dedos lubricándome el ano. Gemí cuando entró el primero, luego el segundo, estirándome para su polla. 'No pares', le supliqué, aunque sabía que esto era pecado. Cuando por fin me empotró, sentí cada centímetro de su verga entrando en mi culo apretado. Me penetró con fuerza, haciendo que mis gemidos llenaran la habitación. Cada embestida me acercaba más al orgasmo, pero él no se corrió dentro, me lo sacó y me llenó la cara de leche caliente. Mientras me limpiaba, solo pensaba en lo mucho que había disfrutado algo tan prohibido.