Sophia Grace devora pollas como una loca en escena salvaje
El sonido de sus tacones resonando en el pasillo vacío le hace contener la respiración, pero no puede evitar gemir cuando John Strong la empuja contra la pared y le baja el pantalón de un tirón. Ella se agacha de inmediato, abriendo la boca para tragarse su verga gruesa de una sola vez, sintiendo cómo le roza la garganta mientras él le agarra el pelo con fuerza. Sophia Grace no se detiene ni cuando escucha pasos acercándose a la puerta, solo chupa más rápido, con los labios bien apretados alrededor del tronco palpitante. Él la levanta entonces y la sienta sobre su polla, empotrándola contra la pared mientras los gemidos de ella se mezclan con el crujido de la madera bajo sus pies. Las caderas de John chocan contra su culo una y otra vez, haciendo que los muebles tiemblen, pero ella no se queja, solo arquea la espalda para que le entre más hondo. El sudor le cae por la espalda mientras él le muerde el cuello, y los dos contienen la respiración cuando alguien gira el picaporte de la puerta. En más de 10 minutos de escena, Sophia Grace no para de moverse, alternando entre chupar, cabalgar y dejarse follar en todas las posiciones posibles, con el miedo a ser descubiertos añadiendo un morbo extra a cada embestida. Cuando él por fin se corre, lo hace con un gruñido ahogado, llenándole la boca y el coño a la vez, pero ella sigue lamiendo, como si no quisiera que termine nunca. La próxima vez, promete, será en un lugar donde no puedan pillarlos... o quizás eso lo haga aún más excitante.