Rome Major y su polla negra destrozando a dos putas celosas
Rome Major entró al cuarto con esa verga negra que ya me tenía mojada desde la primera vez que la vi, pero hoy no era solo mía. Selina Moon estaba ahí, mirándome con esos ojos de perra que quiere lo que es mío, y yo no iba a dejar que se saliera con la suya. Me arrodillé primero, chupando esa polla gruesa hasta que el pre-cum me llenó la boca, sintiendo cómo Selina se retorcía de celos al ver cómo Rome me empotraba contra la pared, sus manos apretando mis tetas mientras yo gemía con su verga hasta las pelotas dentro de mi coño. Selina no aguantó y se metió de lleno, montándolo en reversa mientras yo le lamía el culo, sintiendo cómo su coño chorreaba por la envidia. Rome nos volteó a las dos, follándonos tan duro que mis gritos se mezclaban con los de Selina, hasta que nos corrimos las dos, empapadas y temblando. Ava Valentina no pudo ni acercarse, porque esta polla era solo para nosotras.