Puta tatuada chupando se traga la polla de un tipo normal
El sonido húmedo de la saliva al chupar llenaba la habitación mientras Gianna Love, con sus labios pintados de rojo, se arrodillaba frente a Average Joe. Sabía que no debería estar ahí, pero el deseo le quemaba más que la culpa. La puta tatuada chupando con esa boca experta, ahuecando las mejillas para tragarse cada centímetro de la verga gruesa, los ojos llorosos pero sin soltar ni un gemido. Las manos del tipo se enredaban en su pelo largo, empujando más adentro mientras ella babeaba sin control. La cama crujía cuando la volteó a cuatro patas, hundiéndose en su coño mojado con un golpe seco que la hizo arquear la espalda. Gianna gimió contra la sábana, sintiendo cómo la polla le abría el culo apretado, sabiendo que estaba mal pero moviendo las caderas para recibirlo más hondo. El sudor les resbalaba por la piel mientras él la empotraba contra el colchón, los muslos temblando cada vez que la sacaba hasta la punta para volver a clavársela entera. La puta tatuada chupando ahora era una puta tatuada follando, con las uñas marcando la espalda del tipo mientras él le agarraba las tetas con fuerza. El olor a sexo y piel caliente se mezclaba con los gruñidos roncos de él, que no podía aguantar más. La corrida le salpicó la cara en chorros espesos, pegándose en los labios mientras Gianna lamía lo que le caía, con la mirada perdida entre el placer y la vergüenza.