Nico Love se venga con la polla negra de Andre Stone
—'¿Te gusta lo que ves, perra?' —me susurró Andre mientras su verga negra y gruesa se balanceaba frente a mi cara. Yo solo podía tragar saliva, imaginando cómo esa monstruosidad iba a estirarme el coño hasta hacerme gritar. Desde que mi ex me dejó por una morena, juré que ningún hombre me volvería a humillar, pero Andre tenía otros planes. Me agarró del pelo y me obligó a chupar su polla entera de golpe, sintiendo cómo su glande golpeaba mi garganta mientras mis lágrimas caían. 'Ahora vas a aprender lo que es un hombre de verdad', gruñó, y me empujó contra el colchón, abriéndome las piernas de una patada. Su verga estaba tan dura que me dolía el coño al entrar, pero no me importó, quería que me rompiera, que me llenara de su leche espesa hasta que no pudiera caminar. Cada embestida me hacía chocar contra la pared, sintiendo cómo su polla me llegaba hasta las pelotas, y mis gemidos se mezclaban con el sonido de su piel golpeando mi culo. '¡Más fuerte, cabrón!', le grité, y él obedeció, agarrándome de las caderas y embistiéndome como si quisiera partirme en dos. Mi coño estaba tan mojado que su polla entraba y salía con un sonido obsceno, y cada vez que me penetraba, sentía que iba a desmayarme de placer. Cuando Andre se corrió, lo hizo con un rugido, llenándome el coño de su leche caliente mientras yo me retorcía bajo su peso, sintiendo cómo su verga seguía pulsando dentro de mí. Fue el mejor orgasmo de mi vida, y justo lo que necesitaba para olvidar a ese maldito ex.