Nalgadas y cara follada con Shanaxnow en castigo
La habitación olía a perfume caro y sudor cuando Shanaxnow entró con esos tacones que hacían clic en el suelo. Alfxnow la esperaba con la polla dura, recordándole que esta vez no habría perdón. Le había pillado coqueteando con otro, y ahora pagaría con cada cachete en ese culo redondo que tanto presumía. Las primeras nalgadas resonaron como disparos, dejando la piel rosada mientras ella gemía entre dientes, más de rabia que de dolor. Cuando la empujó contra la pared, sus gafas se empañaron al sentir la verga entrando y saliendo de su boca sin piedad. La saliva le corría por la barbilla mientras él le agarraba del pelo, empotrando hasta que los labios tocaban su base. Shanaxnow, con ese cuerpo delgado y ese culo de infarto, se retorcía cada vez que la polla le golpeaba la garganta. Las nalgadas seguían cayendo, alternando con tirones de pelo que le hacían arquear la espalda. Cuando la volteó para follarle ese coño apretado, ella gruñó algo sobre que nunca más miraría a otro, pero sus caderas mentían al empujar hacia atrás. Alfxnow le azotó el culo una última vez antes de correrse dentro, sintiendo cómo se apretaba alrededor de él. Shanaxnow se quedó ahí, con el culo ardiendo y la boca hinchada, pensando que valió la pena cada golpe.