Mari Bhabi se folla al profesor con riesgo de que la pillen
Mari Bhabi no aguantaba más las ganas de sentir esa polla dentro de ella, y menos cuando su profesor insistía en darle clases particulares. Cada vez que entraba a su habitación, el corazón le latía más fuerte, sabiendo que en cualquier momento podía llegar alguien, incluso su propio esposo, Big Bull, que no sospechaba nada. Ella se arrodilló y le chupó la verga con la boca bien abierta, gimiendo bajito para que nadie la escuchara, mientras su profesor le agarraba el pelo y empujaba hasta que la garganta le ardía. Después la puso de perrito en la cama, con el coño bien mojado y el culo temblando de anticipación. La embistió con fuerza, hundiéndosela hasta que los testículos le chocaban contra los labios hinchados, mientras Mari Bhabi mordía la almohada para ahogar sus gritos. Sus nalgas rebotaban con cada estocada, y el profesor le tiraba de las tetas mientras la follaba, murmurando obscenidades al oído. Mari Bhabi sentía el calor del semen acumulándose, y cuando por fin se corrió, el profesor le llenó el coño entero. Imagínate el susto que se hubiera llevado Big Bull si en ese momento hubiera abierto la puerta y los hubiera pillado en pleno polvo. Pero afortunadamente, solo quedó el sonido de los gemidos amortiguados y el olor a sexo en el cuarto.