Majestynasty se venga con un culo que no olvida
Estoy arrodillada frente a él, chupando su polla como si fuera la última vez que lo hago, pero en realidad es para que ese otro tipo vea lo que se perdió. ¿Te gustaría estar en su lugar? Porque yo sí, y por eso le meto la lengua hasta el fondo, sintiendo cómo se endurece más con cada lamida. Cuando ya no aguanta más, me pone de espalda y me empotra contra la pared, llenándome el coño de una sola estocada. Sus manos agarran mis tetas naturales mientras me clava hasta que las caderas chocan, y yo solo puedo gemir como una puta en celo, sabiendo que él nunca me hizo sentir así. En más de 10 minutos de escena, me la clava en todas las posiciones, desde misionero hasta a cuatro patas, y cada vez que me mira a los ojos, sé que está pensando en ese otro que me dejó ir. Al final, se corre dentro de mí, marcando territorio como un animal, y yo me quedo temblando, mojada y satisfecha, pero con una promesa: la próxima vez, será peor para él.