Macho dotado empotra al blanquito rabudo en la academia
El blanquito llegó temprano a la academia, sudando bajo las luces del gimnasio mientras se estiraba en la colchoneta, su culo apretado marcándose bajo el short ajustado. El macho dotado lo observaba desde lejos, notando cómo el blanquito se mordía los labios cada vez que sus miradas se cruzaban. No aguantó más y se acercó, rozando su polla dura contra el culo del blanquito mientras le susurraba al oído: '¿Quieres que te enseñe a hacer cardio de verdad?'. El blanquito asintió, temblando, y se bajó el short, dejando al descubierto su culo perfecto, ya mojado de deseo. El macho no perdió tiempo y lo empotró contra la pared, metiendo su verga gruesa hasta el fondo, haciendo gemir al blanquito como nunca. Las embestidas eran brutales, el sonido de la carne chocando resonaba en el gimnasio vacío, y el blanquito no podía parar de gritar: '¡Más duro, cabrón, más duro!'. El macho lo agarró de las caderas y lo penetró con fuerza, sintiendo cómo su polla llegaba hasta lo más profundo. El blanquito se corrió primero, su leche blanca salpicando el suelo, pero el macho no se detuvo hasta que también explotó dentro de él, llenándolo por completo. Al final, los dos quedaron exhaustos, jadeando y sudando, con el culo del blanquito marcado por las embestidas y la polla del macho aún dura, lista para otra ronda.