Lykos Lobo reventando el culo virgen de la hermana de su novia en la sala
La sala de la casa de la suegra está en penumbra, las cortinas medio corridas para que no se vea la luz de la televisión encendida. Los muebles de madera vieja crujen con cada movimiento, el sofá tiene un spring roto por donde se escapa el relleno. Ella, la hermana menor de la novia de Lykos Lobo, se muerde los labios mientras él le baja los leggings de un tirón, dejando al descubierto ese culito apretado que todavía no conoce una polla como la suya. Él le pasa la mano por la espalda, rozando la piel de gallina, y le susurra al oído que si alguien entra los va a pillar, pero eso solo la excita más. Se agacha para chuparle el clítoris antes de partirle el culo en seco, los sonidos húmedos de su boca ahogando los gemidos de ella. Ella se aferra a la tela del sofá, las uñas marcando surcos en la tela gastada, mientras él le mete la polla gruesa hasta donde su culo puede aguantar. Cada embestida hace que los cojines se muevan, el crujido de los muelles mezclándose con los golpes de carne contra carne. Afuera, el perro de la vecina empieza a ladrar, pero ellos ni se inmutan, solo aceleran el ritmo, ella gime más fuerte y él le tapa la boca con la mano. El sudor les cae por la espalda, pegando los cuerpos en un movimiento sincronizado. Cuando él está a punto de correrse, le agarra las tetas pequeñas y apretadas, aprieta más fuerte con cada empujón. Ella se corre en silencio, el orgasmo le recorre el cuerpo mientras la polla de él le abusa el culo sin piedad. Al final, él le escupe en el culo abierto, mirándola con una sonrisa de satisfacción. 'Ahora sí sabes lo que es una verga de verdad, perrita.'