La tetona se corre en tu cara mientras te la chupa con furia
Llevas días notando cómo te mira cuando pasas por su casa, cómo se muerde el labio cuando te ve sudando en el jardín, cómo se ajusta el top para que se le vean las tetas grandes. Hoy no aguanta más: te agarra del cuello y te arrastra a su cama. Sientes cómo te desabrocha el pantalón con urgencia, cómo te la chupa con esa boca caliente mientras te mira con ojos de puta hambrienta. La agarras del pelo para que te la meta hasta las pelotas, escuchas sus gemidos ahogados cuando te la chupa con fuerza. Pero ella no quiere solo eso: te empuja contra la pared y te obliga a arrodillarte. Te agarra la polla con las dos manos y te la frota contra sus tetas grandes, sintiendo cómo el calor de su piel te quema. Cuando estás a punto de explotar, te ordena mirarla a los ojos mientras te la sacude. Sientes cómo el semen te quema las venas antes de salir disparado, cómo le pinta la cara entera con chorros gruesos. Ella se lame los labios, saboreando tu leche, y te susurra que esto es solo el principio. La próxima vez no te dejará correrte tan rápido.