La rubia Ema Karter recibe polla y lengua en su coño depilado
Ema Karter, esa rubia de curvas explosivas que enloquece a más de uno con solo cruzar las piernas, ya tenía las bragas empapadas antes de que Jason Carrera le rozara el muslo con los dedos. Él no perdió ni un segundo y le metió dos dedos bien dentro del coño pelado mientras le lamía los labios con la lengua gruesa, arrancándole un gemido que le sacudió todo el cuerpo. Ella se retorció sobre la cama, con las tetas gigantes rebotando cada vez que él la empujaba contra el colchón, y le suplicó que no parara de chuparle el clítoris. Jason, con esa verga descomunal que le colgaba como un mástil, se la clavó de golpe en el coño chorreante mientras le azotaba el culo redondo con la mano abierta, dejando marcas rojas que le ardían como fuego. Ema gritó de placer al sentir cómo la empotraba contra el cabecero, sus tetas enormes temblando con cada embestida brutal, y le pidió que le llenara el coño de leche caliente hasta que ambos quedaran sudorosos y exhaustos. Él no se hizo esperar y, tras sacarle la polla un segundo para azotarle el clítoris con la punta, se corrió dentro de ella con un gruñido animal, sintiendo cómo su coño se contraía alrededor de su miembro mientras el líquido blanco le resbalaba por el muslo. La rubia, con la respiración entrecortada y los ojos vidriosos, no pudo evitar lamerse los labios al ver cómo Jason se limpiaba el semen que le caía por el culo antes de volver a enterrársela hasta las pelotas. Y así, entre gemidos, azotes y corridas, la noche terminó con Ema Karter convertida en una puta mojada, con las tetas pegadas al colchón y el coño lleno de leche, pidiendo más sin parar.