Jansexer le llena la boca de leche en un solo manotazo
Te la metes entre los labios como si fuera tu última oportunidad de probar algo dulce, y la mirada de Jansexer te reta a seguirle el ritmo mientras te la chupa sin contemplaciones. Sientes cómo la polla se te hincha más cuando él aprieta los dientes y murmura algo sobre si vas a poder aguantar hasta el final, pero sabes que no vas a dejar que te gane tan fácil. La mano de Jansexer te agarra por la nuca, marcando el ritmo, y cada vez que le llegas al fondo, él gruñe y te empuja más adentro, como si quisiera que tragues hasta la última gota. El sonido de tu saliva mezclándose con los gemidos ahogados llena el aire, y notas que él se pone más duro, más rápido, como si supiera que estás cerca de perder el control. Pero no vas a ceder, así que aumentas la presión de tus labios, sintiendo cómo los músculos de su culo se tensan bajo tus dedos mientras él se agarra a los bordes del sofá, respirando entre dientes. Cuando por fin te avisa con un gruñido, ya es tarde: explotas en su boca, vaciándote en un chorro caliente que él traga sin perderse ni una gota, con los ojos clavados en los tuyos como para recordarte que la próxima vez va a ser él quien te haga rogar.