Jada Stevens se entrega al culo de Mr Marcus con su polla negra
Esa tarde en el salón, Jada Stevens no podía dejar de mirar el bulto de Mr Marcus mientras él le ordenaba quitarse la ropa. Ella obedeció, temblando, sabiendo que su culo apretado estaba a punto de ser destrozado. Él la hizo arrodillarse primero, obligándola a chupar su verga gruesa hasta que estuvo bien dura, y luego la empujó contra la mesa del comedor. Con un solo movimiento, le enterró la polla negra hasta las pelotas, haciendo que ella gritara mientras sus uñas se clavaban en la madera. Cada embestida era más profunda, más violenta, y Jada no podía hacer otra cosa que gemir y suplicar por piedad, pero él solo sonreía y le daba más fuerte. Cuando por fin le permitió correrse, lo hizo directo en su boca, obligándola a tragar hasta la última gota. La próxima vez, promete, será en su culo otra vez, pero esta vez sin prepararla primero.