Follando esposa del amigo mientras el marido no está
Ivar no podía creer lo que estaba a punto de hacer. La mirada de Hermione, la esposa de su mejor amigo, lo quemaba mientras se desabrochaba el sostén de encaje. Sabía que estaba mal, pero el deseo era más fuerte que cualquier remordimiento. Con manos temblorosas, le bajó el tanga hasta los tobillos, dejando al descubierto ese culo redondo que tanto había imaginado. La latina gordita se mordió el labio al sentir cómo le acariciaba los pechos grandes antes de hundir su polla dura en ese coño mojado. Hermione gemía sin control mientras cabalgaba sobre él, sus tetas rebotando con cada movimiento. El sofá crujía bajo el peso de sus cuerpos sudorosos, y el sonido de sus caderas chocando llenaba la habitación. Ivar aguantó más de 10 minutos de esa tortura, pero cuando ella se inclinó para chuparle los huevos mientras seguía montándolo, no pudo más. La agarró del pelo y la empotró contra el respaldo, embistiéndola hasta que sus gemidos se volvieron gritos. La corrida le salpicó el culo generoso, marcando lo que nadie más podría ver.