Dos putas recibiendo un chupetazo de polla que te hará correrte
El sonido de una polla gruesa golpeando contra unos labios carnosos y mojados es lo primero que escuchas, seguido de unos gemidos ahogados y el resoplido de alguien que no puede respirar. Te voy a contar cómo Timococui y Fercho me tuvieron de rodillas por media hora, turnándose para empotrarme la verga hasta el cuello del útero mientras slimbrunettx me agarraba del pelo, riéndose cada vez que me atragantaba. ¿Te imaginas estar en su lugar, sintiendo cómo la saliva escurre por tu barbilla mientras te ahogan con una polla monstruosa? La tensión entre nosotros venía acumulándose desde hacía días, con miradas robadas y susurros en la ducha, hasta que ya no pudimos aguantar más y nos tiramos encima como animales. Fercho fue el primero en romper el juego, empujándome contra la pared con las manos y obligándome a abrir la boca de par en par, metiéndomela entera de golpe hasta que no quedaban centímetros libres. Slimbrunettx no se quedó atrás, tomándome desde atrás mientras Timococui me escupía directamente en el coño, dejando su saliva correr por mis muslos antes de volver a tragarme la polla. Cada respiración era un jadeo entrecortado, cada movimiento un golpe seco que reverberaba en todo mi cuerpo, y cuando ya no pudimos más, acabamos en un desastre de leche caliente y gemidos descontrolados. La próxima vez, les prometo que les voy a hacer pagar por cada segundo de sufrimiento.