Chico musculoso me abrió el culo en plena calle
Iba caminando distraído cuando de repente lo vi: un twink con un culo prieto y redondo que se le marcaba bajo el short ajustado, y esa verga XXL que le colgaba pesada entre las piernas. Me quedé mirándolo sin poder apartar los ojos de ese rabo que parecía pedir a gritos que lo metieran en algún sitio bien apretado. Sin pensarlo dos veces, me acerqué y le solté un comentario sucio al oído sobre lo grande que tenía el culo para que me lo partiera entero. Él se rio, me agarró de la nuca y me empujó contra el muro más cercano, justo ahí en la acera, donde cualquiera podía pasar y ver cómo me iba a empalar sin piedad. Con un tirón brusco me bajó el pantalón hasta los tobillos mientras su otra mano agarraba su verga gruesa como un tronco y me la restregaba contra el culo, dejándome la entrada bien lubricada con su líquido preseminal. Me ordenó que me agachara y apoyara las manos en la pared, y antes de que pudiera reaccionar ya tenía la cabeza de su polla rompiéndome el esfínter como un ariete, haciéndome gemir fuerte con esa primera embestida profunda que me dejó sin aire. Sus caderas chocaban contra mi trasero con un sonido húmedo y sucio cada vez que me embestía, y yo no podía hacer otra cosa que dejarme llevar, sintiendo cómo esa verga enorme me abría por dentro sin compasión mientras mis pelotas golpeaban contra su muslo musculoso. Él gruñía como un animal cada vez que se clavaba hasta el fondo, con los dedos hundidos en mis caderas para inmovilizarme mientras me llenaba el culo a fondo, y yo solo atinaba a gritar que me lo diera más duro, que me reventara el agujero como merecía. Cuando noté que su respiración se aceleraba y sus embestidas se volvieron más brutales, supe que estaba a punto de correrse dentro, así que me aguanté el aliento y me preparé para recibir su leche caliente directamente en lo más hondo de mis entrañas mientras él se descargaba con un gruñido primitivo y yo me corría de pura excitación sin tocarme, sintiendo cómo el semen me quemaba las paredes del culo y me dejaba marcado para siempre.