Catharina Vip lo engaña con su polla dura frente a él
Aquel día, en el sofá de su casa, supe que no debía hacerlo, pero la forma en que él me miraba, como si fuera suya, me volvió loca. Te voy a contar cómo fue: Catharina Vip se sentó a horcajadas sobre su miembro grueso, mojándose los labios con cada movimiento, mientras él no podía apartar los ojos de mis tetas rebotando. Sentía su verga entra y salir de mi coño como si no fuera la primera vez, pero lo peor es que me excitaba que su marido viera cómo me follaba a otro. ¿Te gustaría estar en su lugar? Ver cómo su mujer, toda mojada y gimiendo, se deja penetrar por otra polla, sabiendo que no debería. Las manos de él se aferraron a mis caderas, pero no para detenerme, sino para empujarme más fuerte contra esa verga que me llenaba hasta que los músculos de mi vulva apretaban como si no quisieran soltarla. El sonido de los cuerpos chocando, mi aliento agitado y los gemidos de placer llenaban la sala, mientras su mirada ardía de deseo prohibido. Sabía que estaba mal, pero no podía parar. Cada vez que él miraba, yo apretaba más fuerte con las piernas, como si quisiera grabar esa escena en su mente. En más de 10 minutos de escena, sentí cómo su leche caliente me llenaba por dentro, pero lo que más me excitaba era pensar qué pasaría después. Cuando terminamos, me quedé mirando sus ojos, sabiendo que nunca lo olvidaría.