Victoria Greene y Velvet en un chupetón arriesgado con peligro de pillarlos
Siento cómo mi coño se moja al escuchar el crujir de la madera bajo sus pasos, ¿te gustaría estar en su lugar mientras nos escondemos tras la puerta entreabierta? Victoria Greene, con su lencería ajustada y sus tetas rebotando, me empuja contra la mesa mientras susurra 'cállate, que nos van a escuchar'. Su lengua recorre mi cuello antes de arrodillarse y meterse mi polla hasta las pelotas, tragando cada gota como si fuera la última. Velvet, con su uniforme de colegiala, se sienta sobre mi cara y frota su coño mojado contra mi boca, ahogando mis gemidos con sus muslos. El riesgo de que entre alguien en cualquier momento hace que mis caderas se muevan más rápido, embistiendo su boca hasta que los labios de Victoria se estiran alrededor de mi verga. El sonido de la cerradura nos paraliza, pero seguimos, más excitados por el peligro. Cuando me corro en su garganta, Velvet se levanta y se limpia los labios con el dedo, mirándome con esa sonrisa de puta satisfecha. Afuera, se oye el portazo de la puerta principal, pero ya es tarde: mi semen gotea por su barbilla y ella lo lame con un gemido.