Tres casados se follan en el baño de la casa
El padre de familia no podía creer lo que veía cuando entró al baño y encontró a su mejor amigo y al hermano de su esposa con las pollas bien duras, restregándose contra el espejo mientras se miraban con deseo. La tensión sexual era tan fuerte que no pudo resistirse y se unió a la acción, agarrando el culo musculoso del amigo mientras le metía los dedos en el agujero. El otro tipo, con su cuerpo de oso y una polla enorme, le dio la vuelta y lo empotró contra la pared, metiéndole la verga hasta el fondo mientras le mordía el cuello. Los gemidos resonaban en el baño mientras el sudor les caía por la espalda y las embestidas se volvían más brutales. El más joven, con su cuerpo de cubito, se arrodilló y empezó a chupar la polla del padre, sintiendo cómo se hinchaba en su boca. El baño se llenó de jadeos y el sonido de carne golpeando carne, hasta que los tres se corrieron al mismo tiempo, llenando todo de leche caliente. Fue una follada salvaje que ninguno olvidaría.