Starburst devora a Littyman en escena caliente y húmeda
Esa tarde en mi habitación, con la luz tenue y el aire cargado de deseo, Littyman entró como un torbellino de confianza, sabiendo exactamente lo que quería de mí. Me miró con esa sonrisa de quien ya tiene el control y me ordenó: 'Arrodíllate, puta, y demuéstrame por qué te llaman Starburst'. No lo dudé ni un segundo, me puse de rodillas frente a él, sintiendo cómo mi coño se humedecía al ver su polla dura y gruesa, lista para ser chupada. Empecé lento, pasando mi lengua por todo su tronco, saboreando cada gota de su pre-cum, mientras él me agarraba del pelo, guiando mi cabeza hacia adelante y atrás, más rápido, más profundo, hasta que su verga rozó mi garganta. Me ahogaba, pero me encantaba, porque cada vez que él gruñía 'Así, puta, tómalo todo', sentía que mi cuerpo ardía de excitación. En más de 10 minutos de escena, no hubo piedad: me hizo tragar su leche caliente una y otra vez, mientras yo gemía con su polla aún en mi boca, suplicando por más. Cuando por fin me dejó levantarme, él me miró con superioridad y dijo: 'No creas que ya terminamos, Starburst. Esto apenas empieza'