Pajero gay tatuado se corre solo mientras se imagina culos
Perseu Dotado, ese pajero gay tatuado, llevaba días imaginando cómo sería que le metieran la polla hasta el fondo. Cada vez que se tocaba, las imágenes de culos apretados y vergas gruesas lo volvían loco. Esa tarde, no aguantó más y se encerró en su cuarto, desnudándose frente al espejo para admirar sus tatuajes y su polla larga y circuncidada. Con la mano temblorosa, empezó a acariciarse, sintiendo cómo su verga se ponía dura como roca. Cerró los ojos y se imaginó a un macho musculoso empotrándolo contra la pared, clavándole la polla hasta hacerle gritar. El pajero gay tatuado gemía mientras se masturbaba con fuerza, apretando su polla con los dedos y sintiendo cómo el placer le recorría el cuerpo. Cada vez que se imaginaba a alguien corriéndose dentro de él, su mano se movía más rápido, hasta que ya no pudo más. Con un gruñido, Perseu Dotado se corrió a chorros, cubriendo su pecho y sus abdominales marcados con su leche espesa. El pajero gay tatuado se dejó caer en la cama, todavía temblando por el orgasmo intenso.