Nina Naught Pussy se divierte en el baño con su culo apretado
Llevaba todo el día provocándolo con mi trasero marcado en esos shorts ajustados, rozándome contra él cada vez que pasaba, mandándole fotos de mi coño mojado cuando creía que no miraba, hasta que al final no pudo aguantar más y me empotró contra los azulejos del baño. Sentí cómo me agarraba las nalgas con fuerza, abriéndome de par en par mientras su polla dura como piedra entraba de una estocada y me llenaba hasta que mis muslos temblaron. Mis gemidos rebotaban en las paredes mientras él me embestía con frenesí, mi culo rebotando contra su pelvis con cada empujón, el sonido húmedo de su verga hundiéndose en mi carne. Le clavé las uñas en la espalda cuando aceleró el ritmo, jadeando en mi cuello mientras mi coño apretaba su polla como si no quisiera soltarlo. Le susurré al oído que me rompiera el culo, que me follara como si fuera la última vez, y él obedeció, sacando su verga empapada y hundiéndola en mi trasero con un gruñido. El dolor y el placer se mezclaron cuando empezó a embestirme el culo sin piedad, mi cuerpo temblando con cada embate, hasta que me corrí gritando, sintiendo su leche caliente llenándome por dentro. Luego, con una sonrisa pícara, me dijo: '¿Eso fue lo que querías, puta?'