Nicole Romanoff y su amiga se dejan empotrar por un negro bien dotado
—'¿Te imaginas que nos pillan?'— me susurró Nicole Romanoff mientras el negro de polla enorme me embestía contra la pared del cuarto. Las dos estábamos temblando de excitación, pero también de miedo, porque en cualquier momento podía entrar su marido. Nicole se mordía los labios para no gritar cada vez que el tipo le metía esa verga gruesa hasta el fondo, mientras yo la miraba con los ojos vidriosos, sintiendo cómo me llenaban el culo con cada embestida. El negro nos tenía a las dos sudando, gimiendo en silencio, con las tetas rebotando y los culos bien apretados alrededor de su polla. Nicole me agarró de la cintura y me empujó hacia adelante, para que el negro me diera más duro, mientras ella se arrodillaba y le chupaba las pelotas. Podía sentir su saliva caliente en mis muslos, sus dedos mojados metiéndose en mi coño, mientras el negro me follaba sin piedad. En más de 13 minutos de escena, nos turnamos para montarlo, para que nos empotrara contra el sofá, para que nos llenara de leche caliente. Nicole se corrió primero, con un gemido ahogado que casi nos delata, y luego me tocó a mí, con el negro apretándome el cuello mientras me vaciaba entero. Cuando terminamos, el marido de Nicole estaba llamando a la puerta, preguntando si todo estaba bien. Las dos nos miramos, con los labios hinchados y los coños chorreando, sabiendo que casi nos descubren.