Mira cómo chupa su primera polla con ganas
La habitación está en penumbra, con la luz tenue de una lámpara de mesa iluminando las sábanas arrugadas y el cuerpo de ella, vestida solo con un conjunto de lingerie negro que resalta cada curva. Lleva días imaginando este momento, desde que él le susurró al oído que quería verla de rodillas, y la tensión acumulada le quema por dentro. Ella se agacha lentamente, los ojos fijos en la polla dura que se alza frente a ella, y al sentir el calor de su aliento, él agarra su pelo con fuerza. La primera lamida es tímida, pero pronto se vuelve voraz, chupando con avidez mientras sus gemidos llenan el aire. Él gruñe, empujando su cabeza hacia abajo hasta que la tiene entera en la boca, y ella ahoga un grito al sentirla rozar su garganta. Las manos de él tiran de su pelo, marcando el ritmo, mientras ella se ahoga en saliva y placer. La habitación huele a sexo, a sudor y a deseo, y cuando él por fin se corre, lo hace con un gruñido gutural que vibra en las paredes. Ella se limpia los labios con el dorso de la mano, mirando hacia arriba con una sonrisa satisfecha, pero es él quien queda temblando, las piernas débiles y el corazón latiendo como un martillo.