Mia Kiss se venga follando a Vincent Vega hasta reventar
La habitación olía a sudor y perfume barato, las cortinas medio corridas dejaban entrar rayos de luz que iluminaban los tatuajes de Mia mientras se arrodillaba frente a Vincent, sus labios pintados de rojo listos para chupar esa polla que tanto había deseado. Ella lo miró con odio y placer mezclados, recordando cómo él había estado con su ex, y por eso ahora iba a hacerle pagar cada segundo de celos. Vincent gruñó cuando ella lo tragó entero, sus dedos clavándose en el pelo de Mia mientras la obligaba a ir más profundo, hasta que las lágrimas le brotaron y el maquillaje se le corrió. Pero ella no se detuvo, solo escupió un poco y siguió mamando como una profesional, sus manos apretando las pelotas de él antes de pasar a lamerle el culo con la lengua caliente. Vincent la empujó contra la cama y le abrió las piernas de una patada, viendo cómo el coño de Mia brillaba mojado de deseo, los labios hinchados y el clítoris duro como una piedra. Sin avisar, le metió los dedos hasta el fondo mientras ella gemía y se retorcía, sus uñas marcando surcos en la espalda de él. Cuando Vincent sacó los dedos, los reemplazó con la polla gruesa, empotrándola de una estocada que hizo que Mia gritara, sus muslos temblando alrededor de las caderas de él. Vincent la cogió del pelo y la obligó a arquearse, embistiéndola con fuerza mientras el sonido de carne chocando contra carne llenaba la habitación. Mia mordió la almohada para no gritar demasiado, pero los gemidos escapaban igual, su cuerpo sudoroso y rojo de tanto follar. Vincent se corrió dentro de ella con un gruñido, llenándola hasta que el semen le rebosó por los muslos, y justo cuando Mia iba a chuparle la polla otra vez para limpiarla, él la giró bruscamente y le metió los dedos en el culo sin avisar, haciéndola gritar de sorpresa y placer. La escena terminó así, con Mia arqueándose hacia atrás y Vincent riéndose mientras le abría el culo con los dedos, sus cuerpos pegados y el sudor mezclándose en más de 15 minutos de escena salvaje.