Lili Tokyo se chupa un dildo enorme antes de la polla real
Te la encuentras en el sofá, con las piernas abiertas y un juguete monstruoso hundido entre sus muslos, gimiendo como una perra en celo. La miras fijamente mientras se lo clava hasta las pelotas, los labios de su coño brillando de lo mojada que está. De pronto, lo saca y te señala con los ojos llenos de lujuria: 'Ahora quiero que me empotres como a una puta'. Te acercas, sintiendo cómo su mano te agarra la polla dura, y en un segundo te la chupa con ansias, tragándotela entera de golpe. Pero el verdadero descubrimiento llega cuando le metes los dedos por detrás: su culo está tan apretado que casi no cabe ni un dedo. '¡Más fuerte!', grita, y entonces le das lo que pide, embistiéndola con todo el peso de tu cuerpo. Sientes cómo su culo se abre a la fuerza, cómo sus gemidos se vuelven más agudos, más desesperados. El dildo fue solo el calentamiento, pero ahora la tienes a tu merced, con la polla enterrada hasta el fondo mientras ella se corre en un orgasmo que le sacude todo el cuerpo. Justo cuando crees que no puede más, te clava las uñas en la espalda y te susurra al oído: 'Córrete dentro, quiero sentir cómo me llenas'. Y entonces, sin poder resistirte, le vacías las pelotas en su coño caliente, sintiendo cómo se contrae alrededor de tu verga.