Diogen Lime le llena el coño de leche a Mira Lime
Él no aguanta más, la tensión de días mirándola con esos pantalones ajustados le quema la polla cada vez que ella se inclina para recoger algo. Mira Lime se muerde el labio al notar cómo él la observa, sus ojos bajan hasta el bulto en sus pantalones y sonríe con complicidad. Cuando por fin la agarra por la cintura y la empuja contra la pared, ella gime fuerte, sus dedos se clavan en sus hombros mientras él le arranca las bragas de un tirón. La levanta de golpe y ella envuelve sus piernas alrededor de su cadera, sintiendo cómo su polla dura se frota contra su coño mojado. Él la empotra contra la pared con fuerza, cada embestida hace que sus tetas reboten y sus gemidos se vuelven más altos. Mira Lime clava las uñas en su espalda cuando él la penetra hasta las pelotas, sus caderas chocan con fuerza mientras ella grita su nombre. Él la lleva hasta el sofá y la pone de rodillas, su culo redondo en el aire, lista para recibir toda su leche. Cuando por fin se corre dentro de ella, Mira Lime grita y se estremece, su coño apretado ordeña cada gota. Él se queda mirando cómo su semen escapa entre sus piernas, satisfecho de haberla llenado hasta el borde.