La morena grita fuerte mientras se corre con locura
La morena llevaba días provocándolo con esos shorts ajustados que le marcaban el culo prieto, y hoy no pudo resistirse cuando él la agarró por la cintura y la empujó contra la pared del pasillo. Sus labios carnosos se abrieron al instante cuando sintió la polla dura rozándole el coño empapado, y sin pensarlo dos veces se dejó caer de rodillas para chupársela hasta dejarla bien babosa mientras los gemidos se le escapaban entre susurros sucios. Él, con los ojos inyectados de lujuria, la levantó en peso y la empaló contra la puerta, sintiendo cómo su coño caliente se le ceñía como un guante mientras sus tetas rebotaban con cada embestida profunda. Ella arañaba la madera con las uñas, mordiendo el aire entre gritos roncos de que no parara, que la llenara hasta ahogarla, y él no pudo aguantar más cuando notó cómo su vagina se contraía en espasmos mientras se corría a chorros, empapándole toda la polla de leche espesa mientras su cuerpo temblaba sin control. La morena, con el pelo pegado a la frente por el sudor y los muslos temblorosos, no dejó de moverse ni un segundo, pidiendo más con esa voz ronca que solo hacía que la polla se le pusiera más dura y lista para otra ronda. Él la volteó boca abajo sobre la mesa de la cocina, le arrancó el tanga de un tirón y se la folló como si no hubiera mañana, sintiendo el culo prieto y redondo golpeándose contra su pelvis mientras ella solo podía gemir con la boca abierta, chorreando jugos que resbalaban por sus muslos. Cada embestida era más salvaje que la anterior, el sonido de sus cuerpos chocando se mezclaba con los gritos de ella, que le suplicaba que no se detuviera, que la llenara por completo hasta hacerla explotar en un orgasmo que le dejó las piernas flaqueando y la respiración entrecortada. Cuando por fin se corrió dentro de ella, la polla palpitando mientras le llenaba el coño de leche caliente, la morena se dejó caer contra la mesa, exhausta pero con una sonrisa pícara en los labios, sabiendo que en menos de cinco minutos estaría lista para que le hiciera lo mismo de nuevo.