La masajista domina al cliente con su polla y su coño mojado
La sala de masajes está en penumbra, el aceite caliente brilla sobre tu piel mientras te recuestas en la camilla, relajado. Pero cuando Cassie Del Isla entra, todo cambia: su cuerpo curvilíneo y sus tetas enormes te dejan sin aliento. Al principio, sus manos son suaves, deslizándose por tu espalda, pero de pronto sientes cómo su lengua recorre tu cuello y sus dedos bajan hasta tu polla. Te sorprende lo rápido que te tiene duro, pero lo que no esperabas es que de repente te gire, te ponga boca abajo y se siente sobre tu cara, frotando su coño rasurado contra tu boca. El olor a excitación te invade mientras le chupas el clítoris, sintiendo cómo gime y aprieta sus muslos contra tus orejas. De un movimiento, te pone de pie y te empuja contra la pared, arrodillándose para tragarse tu verga entera de golpe. La sensación de su garganta apretándote te hace gemir, pero ella no para: te gira otra vez, te inclina y te empala de una estocada, metiéndosela hasta que las caderas chocan. Sientes cómo su coño apretado te ordeña, cómo sus uñas se clavan en tu espalda mientras te folla con fuerza, sus tetas rebotando contra tu torso. De pronto, te agarra del pelo y te obliga a mirarla mientras te dice al oído: '¿Vas a correrte o necesitas que te enseñe cómo se hace?'. No puedes resistirte: le das una nalgada fuerte y la embistes con todo, sintiendo cómo su cuerpo tiembla cuando el orgasmo la recorre. El calor de su jugo mojándote la polla es lo último que notas antes de explotar dentro de ella, llenándola hasta que los dos gritan de placer.