La loira de culo gordo se moja al ser empotrada contra el escritorio
La rubia de ojos azules llevaba meses bamboleando ese trasero perfecto por los pasillos de la facultad, sabiendo que todos los chicos le miraban el culo redondo y apretado cada vez que se inclinaba para recoger sus libros. Un día, el profesor de matemáticas la atrapó sola en el aula después de clases y no pudo resistirse a agarrarle las nalgas firmes mientras le susurraba al oído lo bien que le quedaría ese culo grande lleno de su polla dura. Ella gimió fuerte cuando él le arrancó las bragas con los dientes y le separó las piernas sobre el escritorio, sintiendo cómo su coño mojado chorreaba al ver el tamaño de su verga. El profesor empezó a embestirla con fuerza, haciendo que su culo gordo rebotara contra su abdomen mientras ella gritaba de placer, con las tetas saltando cada vez que él le metía la polla hasta el fondo. Las embestidas se volvieron más brutales, el sonido de los cuerpos chocando llenaba el aula mientras ella se corría una y otra vez, sintiendo cómo su culo apretado ordeñaba cada gota de semen caliente que él le disparaba dentro. Cuando terminaron, ella se quedó temblando, con el culo enrojecido y el coño todavía palpitando, sabiendo que nunca olvidaría cómo ese profesor le había hecho sentir como una puta bien follada.