La esposa de Marcelo se deja chupar la polla negra frente a él
Te voy a contar cómo Marcelo se quedó mirando mientras su esposa Delilah Day se arrodillaba frente a Jovan Jordan, ese negro con una verga que parece un tronco, y sin pensarlo dos veces se la metió entera en la boca. El muy cornudo no podía creer que su mujer, esa rubia que antes ni le miraba la polla, ahora se la tragaba hasta las pelotas con los ojos llorosos de placer. Jovan le agarraba la cabeza con fuerza, empujándola contra su cadera mientras ella gemía ahogada, la saliva chorreándole por el mentón. Marcelo se quedó paralizado, sintiendo cómo el calor de los celos le subía por el pecho mientras su esposa se corría de gusto con la lengua de Jovan lamiéndole el clítoris después de chupársela. ¿Te gustaría estar en su lugar, viendo cómo otro hombre le da lo que tú no pudiste? Delilah se retorcía de placer, mordiéndose los labios mientras Jovan le metía los dedos en el coño mojado, y Marcelo solo podía pensar en que nunca la había visto así, tan puta, tan entregada. Al final, Jovan le explotó en la cara, y Delilah se lamió los labios con una sonrisa de satisfacción, sabiendo que había ganado esta ronda. Marcelo se quedó con la polla flácida, preguntándose si alguna vez volvería a ser suficiente para ella.