Kira Foxxi se arriesga a chupar la polla de su hermanastro Leo Valentino
Te voy a contar cómo empezó todo: Leo Valentino tenía esa polla gruesa que me volvía loca cada vez que lo veía en calzoncillos, y yo, Kira Foxxi, no aguanté más las ganas de probarla. Sabía que era un riesgo enorme que mi padrastro nos pillara, pero el calor entre nosotros ya no se podía controlar. Una tarde, cuando la casa quedó en silencio, me acerqué sigilosa y le bajé el pantalón, sintiendo cómo su verga palpitaba contra mi mano. Le di una lamida lenta, saboreando cada gota de su pre-cum, mientras él gemía ahogado para que nadie nos escuchara. No tardé en abrir la boca y tragármela hasta las pelotas, sintiendo cómo mi garganta se ajustaba a su grosor. Sus dedos se enredaron en mi pelo rojo mientras me empujaba más adentro, y yo no podía evitar chupar con más fuerza, mojándome cada vez más. De pronto, escuchamos pasos en el pasillo y nos quedamos quietos, conteniendo la respiración. Pero el peligro solo nos excitó más, y cuando volvimos a movernos, Leo me dio la vuelta y me empotró contra la pared, metiéndome la polla hasta hacerme tocar el cuello del útero. Mis gritos los ahogó con un beso mientras me follaba con embestidas profundas, y cuando sentí que se venía, me corrí en su verga con un orgasmo que me hizo temblar. Justo entonces, la puerta se abrió de golpe...