Karma Rose le da una lección bruta de wedgies a su compañera de cuarto
Te voy a contar cómo Regan Kennedy y yo nos pusimos de acuerdo en darle una lección a mi compañera de cuarto, una perra presumida que se pasaba el día restregándome su culito prieto en tanga cada vez que podía. Desde que se mudó, no hacía más que enviarme fotos provocativas, rozándome el culo cuando pasaba, suspirando como una zorra en celo cada vez que me veía. Hasta que un día, Karma Rose se hartó y decidió enseñarle quién manda en esta casa. ¿Te gustaría estar en su lugar? La agarramos entre las dos, levantándole la falda hasta la cintura, dejando al descubierto esas nalgas perfectas que tanto le gustaba mostrar. Regan le bajó las bragas de un tirón, dejando su coño al aire libre, y ahí empezó el juego. Le metí los dedos en el culo de una estocada, haciéndola gemir como una perra en celo, mientras mi amiga le agarró las bragas y las estiró hasta hacerle gritar. Las nalgas le ardían, el coño le chorreaba, y nosotras no parábamos de reírnos mientras le dábamos una y otra vez, cada vez con más fuerza. En más de 11 minutos de escena, no hubo un solo instante en que no estuviera suplicando clemencia, pero nosotras no teníamos piedad. La hicimos temblar, la hicimos llorar, y al final, quedó tan mojada que el piso quedó empapado. La próxima vez, te aseguro que será peor. No solo le daremos wedgies, sino que la obligaremos a lamer cada gota de nuestra leche.