Johnny enseña a Tina cómo chupar polla en secreto
Mi polla ya estaba dura cuando la vi entrar en mi habitación, Tina se mordía los labios de nervios, sabiendo que su novio podía llegar en cualquier momento. Le ordené que se arrodillara y cuando abrió esa boquita de angelito, sentí su lengua temblorosa recorriéndome la punta. 'Más fuerte, puta, chupa como si te fuera la vida', le gruñí mientras le agarraba el pelo y le metía mi verga hasta las pelotas. En más de 10 minutos la hice gemir ahogadamente, con las lágrimas cayéndole mientras se atragantaba con mi ritmo. Cada vez que escuchábamos un ruido en el pasillo, ella se ponía más caliente, apretando las piernas como si eso pudiera evitar que la descubrieran. Le corrí toda la cara y cuando se limpió con los dedos, me miró con esos ojitos de empezar de nuevo. 'La próxima vez te voy a empotrar hasta que tus gritos despierten a todos'