Jayla Foxx y Julie Kay comparten una polla negra bien dura
El olor a sudor y lujuria llenaba el aire cuando me arrodillé frente a Scorpio, sintiendo su verga negra palpitando contra mi lengua mientras Julie Kay se agachaba a mi lado, sus tetas pequeñas rebotando con cada lamida que le daba a su culo perfecto. Sabía que en cualquier momento alguien podía entrar—el vecino, el portero, incluso mi ex—pero no podía parar, no cuando mi coño ardía tanto por sentir esa polla gruesa dentro. Julie Kay gimió cuando Scorpio la empotró contra la pared, sus nalgas redondas chasqueando con cada embestida, y yo me metí su verga hasta las pelotas, sintiendo cómo se hinchaba en mi garganta. El riesgo de ser pilladas solo nos excitaba más, y cuando Scorpio nos dio la vuelta y nos folló a las dos en doggy, sus manos apretando nuestros culos mientras nos penetraba sin piedad, supe que no aguantaría mucho. Julie Kay se corrió primero, sus muslos temblando, y yo seguí chupando hasta que él explotó en mi boca, su leche caliente resbalando por mi barbilla. En más de 12 minutos de escena, no paramos ni un segundo, y cuando todo terminó, solo quedó el rastro de su semen secándose en mi vientre.