El culo de Sweetgirllei en el parque acuático prohibido
El agua fresca de las piscinas del parque se mezclaba con el calor de nuestros cuerpos, y aunque sabíamos que no debíamos, no pudimos resistir. Mi polla ya estaba dura desde que la vi en bikini, mostrando ese culo redondo y esas tetas grandes que rebotaban con cada paso. La llevé a un rincón escondido donde nadie nos vería, y sin decir nada, le bajé el bikini y le metí los dedos en el coño mojado. Ella gimió fuerte, pero yo no me detuve: le di la vuelta, le separé las nalgas y le clavé mi verga negra hasta que el agua de la piscina se mezcló con sus jugos. Cada embestida hacía que sus tetas grandes golpearan contra el suelo, y sus gritos ahogados en el agua eran música para mis oídos. Sabía que esto estaba mal, pero no podía parar de follarla como una perra en celo, sintiendo cómo su culo apretado me apretaba la polla. Cuando por fin me corrí, lo hice dentro de ella, llenándola hasta que el semen le goteó por los muslos. Al terminar, ella me miró con una sonrisa pícara y me dijo: '¿Y ahora qué hacemos con este lío?'.