Andi Anderson chupa polla grande con labios carnosos y mirada de venganza
‘¿Te gusta que te chupe así, cariño?’, le susurré mientras mis labios se cerraban alrededor de su verga gruesa. Era Scott Hancock, el tipo que me había robado al ex, y ahora yo le iba a enseñar lo que era un buen mamada. Mi coño ardía de rabia mientras lo trabajaba, sintiendo cómo su polla palpitaba contra mi lengua. Lo miré fijamente, con los ojos llenos de desafío, mientras mis labios se deslizaban hasta sus pelotas, chupando con fuerza. Él gemía, pero yo no iba a parar hasta que se corriera en mi boca. Sentí sus manos en mi cabeza, empujándome más adentro, pero no me importaba. Quería que supiera que yo mandaba. Cuando por fin se vino, tragándome hasta la última gota, supe que mi ex se estaba revolviendo en su tumba. Scott se quedó sin aliento, mirando cómo me limpiaba los labios con el dedo, sabiendo que acababa de ganar esta ronda. Pero el juego apenas empezaba.