Amante madura se clava un monstruo de 22cm en el culo y se corre
Desde hace semanas, Angelina Love no dejaba de mirarme con esos ojos marrones que prometían pecado cada vez que pasaba por mi puerta. Sus curvas de infarto, ese culo maduro que se balanceaba al caminar, y ese coño depilado que asomaba bajo su tanga ajustado me tenían al borde. La tensión era insoportable, hasta que una tarde, con solo verla en tanga y liguero, no pude aguantar más. La empujé contra la pared, le arranqué la ropa interior y le hundí el dedo en el coño mojado mientras ella gemía como una perra en celo. Pero eso no era suficiente: necesitaba sentir ese culo apretado alrededor de mi polla. La puse a cuatro patas, le unté lubricante y le metí el monstruo de 22cm de golpe, haciendo que gritara de placer. Cada embestida la hacía chocar contra mí, sus tetas naturales rebotando mientras yo la empotraba sin piedad. Cuando le metí el vibrador en el coño al mismo tiempo, Angelina se corrió tan fuerte que casi se desmaya. '¡Dame más, cabrón!', me gritó, y yo solo sonreí antes de vaciarle toda mi leche en ese culo perfecto.