Aleks Sam13 se traga una leche espesa en la cocina
La cocina estaba en silencio, solo el sonido del reloj de pared marcando los segundos mientras yo me mordía el labio pensando en lo que iba a hacer. Sabía que no debía, que mi marido estaba en el trabajo y que esto estaba mal, pero mi coño ya estaba mojado solo de imaginarlo. Cuando Aleks Sam13 entró por la puerta con esa polla enorme, no pude evitar arrodillarme frente a él, desabrochándole el pantalón con manos temblorosas. Su verga era gruesa, venosa, y la tomé con ambas manos antes de meterla en mi boca, chupando con fuerza mientras él gemía y me agarraba del pelo. Sentía cómo su leche caliente se acumulaba en mis tetas, corriéndose sobre mis pezones grandes y duros. Me encantaba cómo me miraba, cómo sabía que esto era sucio, prohibido, pero no podía parar. Cuando me empotró contra la mesa, mi culo apretado recibiendo cada embestida, sentí que me iba a correr sin que ni siquiera me tocara el clítoris. Al final, con su verga aún dura, me susurró al oído: '¿Ves lo puta que eres cuando te gusta?'.